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Honduras: Forma y fondo: Zelaya ¿socialista, farsante, populista o títere?

In ARTÍCULOS Y MÁS, HONDURAS, MULTIMEDIA POLÍTICA on julio 27, 2009 at 1:44 am
Por Mario H. Concha Vergara

¿Qué conmemorarán los hondureños, en el futuro próximo, del 28 de junio (2009), el haber salvado al país del fascismo socializante, pervertido y populista encarnado en las políticas de Hugo Chávez Frías, eterno presidente de Venezuela; o bien conmemorarán el día del oprobio y el regreso a políticas pasadas golpistas, también probadas por Hugo Chávez Frías? Como diría Hamlet “¿that’s the question?” O, como diría el sabio Cantinflas, “He ahí el detalle”…

Ya todo el mundo sabe que el presidente electo de Honduras Mel Zelaya fue sacado de Palacio en calzoncillos, puesto en un avión y llevado a Costa Rica; pero ¡oh! sorpresa, a los pocos minutos de ser entregado a las autoridades costarricenses vestía sus mejores ropas hechas por los mejores sastres, vestía su mejor sombrero, su reloj Cartier de diamantes y botas de piel de cocodrilo…Vaya, vaya. Vaya…Algo olió mal en Dinamarca.

Una cosa ha quedado clara con este golpe en Honduras. Ésta es que el mundo entero dijo que no aceptaría que el candidato a presidente vitalicio fuera sacado de su puesto porque había sido elegido legalmente y a través del voto popular. Tanto la ONU como la OEA y, talvez por vez primera Estado Unidos, rechazaron el golpe de palacio hondureño. Incluso, afamados golpistas y dictadores como los hermanos Castro de Cuba, Mahmud Ahmadineyad, el gran sátrapa de Irán, Chávez de Venezuela con casi 11 años en el poder; Morales de Bolivia, quien gobierna como un tiranosaurio; Correa de Ecuador, también candidato a Dictador, el violador de su propia hija Daniel Ortega de Nicaragua, expresaron vehementemente ser contrarios a los golpes de estado. La verdad es que a estas alturas de mi vida y de mi trabajo periodístico, ya nada me asombra. Como dijera Kramer (2009), el día que uno pierda la capacidad de asombre deja de ser humano.

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De acuerdo a las noticias, la leyenda, los cuentos y la mitología (pongamos todo junto para no desperdiciar palabras), el Congreso hondureño habría abierto una investigación sobre las actividades de Zelaya para determinar si éste había violado la Constitución y si gozaba de estabilidad mental. Es decir, lo trataban como a un Bucaram cualquiera que loco y todo vive como un gran multimillonario en las playas de Panamá y su amigo Correa, quien quiere enjuiciar sólo a políticos colombianos, ni siquiera se ha acordado de él…¡C’est la vie!… El problema es que estos locos no son tan locos, a no ser que el ansia de excesivo poder enloquezca a los políticos, a los militares, a los curas y pastores y que los verdaderos locos que están encerrados sean los realmente cuerdos, lo cual me hace recordar el aborto de una conspiración política llevado a cabo por la Loca de Chaillot (Jean Giraudoux, 1945).

Como respondió Zelaya al libelo del Congreso de su país. Pues, como un Hugo Chávez cualquiera, calificando de arbitraria la investigación y amenazando al Presidente del Congreso hondureño, Roberto Micheletti, actual Presidente de Honduras de facto para algunos y salvador de la democracia para otros, de destituirlo con un decreto presidencial. ¿Era apegada a derecho la amenaza presidencial? Obviamente que no pues Zelaya no tenía atribuciones para cerrar el parlamento o destituir a nadie en su calidad de parlamentario.

El veintiocho de junio de dos mil nueve, en sesión del Congreso Nacional de Honduras, se leyó una carta de renuncia del presidente Zelaya y se aceptó la misma. Pero, Zelaya, como todos los valientes, con fuerza, patriotismo, entereza, dignidad revolucionaria, hombría y la sabiduría que da el poder omnímodo, desde Costa Rica contestó desmintiendo dicha carta ¡Voilà!… Dijo no haber escrito carta alguna presentando su renuncia y, manifestó que ello demostraba que no se trataba solamente de un golpe militar sino de una conspiración en su contra que incluía también a civiles. Y allí salto el Canciller Maduro de Venezuela acusando a Estados Unidos, a la Iglesia, y a los perros y gatos de Honduras de haber conspirado para derrocar al salvador de Honduras.

De hecho, la fecha de la susodicha carta era del 25 de junio, es decir, tres días antes del arresto y deportación del presidente. Luego de leída la carta, de intervenir la bancada del expulsado presidente que apoyó su enjuiciamiento el Congreso hondureño designó para sucederlo al presidente del Congreso, Roberto Micheletti, con el compromiso de que el mismo permanecerá en el cargo solamente hasta la terminación del mandato de Zelaya en enero de 2010.

Zelaya, a quien se le haya entre Washington, Nicaragua y viceversa, efectuó un show de marketing político, junto a Nicolás Maduro, Canciller de Chávez, para entrar a Nicaragua. Dicho show fue un fiasco y dejó como meros cobardes a ambos personajes. Pues ¿qué hace un verdadero líder? (y esto me hace recordar a Gandhi); un verdadero líder, que supuestamente está apoyado por las masas diría “bien señores, aquí estoy, deténganme, métanme en prisión, pero luego aténganse a las consecuencias”. Bufonescamente no lo hicieron. Ambos, Zelaya y Maduro (su protector) no se atrevieron a hacer nada más que dar un par de pasos en territorio hondureño y salir corriendo hacia Nicaragua para no ser apresados; en el caso de Maduro, podía ser apresado por ingreso ilegal al país…

¿Qué lecciones está dejando el caso de Honduras? ¿Estamos regresando a la época de las naciones bananeras? ¿Estamos frente a una nueva manera de hacer política? ¿Estamos frente a un fujimorazo? O, lisa y llanamente nos encontramos frente a una nación que no quiere más chavismo y desea resolver sus asuntos internos en paz, sin el ALBA, (Alianza Americana Para las Américas), sin Estados Unidos, sin la Unión Europea, sin MERCOSUR, sin UNASUR.(Unión de Naciones Sudamericanas)

La mayoría de los latinoamericanos que han protestado, más enérgicamente, contra el golpe en Honduras son miembros o del ALBA o de UNASUR y, por mera coincidencia, todos han sido golpistas. ¡Qué casualidad! ¿Se estarán poniendo el parche antes de la herida? Así como los pueblos reaccionaron en contra del neoliberalismo a partir de los noventa, ¿no será que están reaccionando en contra de las caducas ideas de un socialismo inexistente y retrasado como lo es el socialismo del siglo XXI?

Habrá que seguir mirando hacia Honduras y habrá que ver como esa pequeña nación, la segunda más pobre de América, después de Haití, con un 76% de pobreza, puede arreglar sus entuertos. Por cierto, nadie le reconoce a Zelaya, en cuatro años de mandato, el haber acabado o, al menos, el haber disminuido la pobreza de su sufrida nación. En otras palabras, lo mismo que se ve en Venezuela, país con mucha pobreza y a la vez muy despilfarrador; lo mismo que se ve en Nicaragua, Bolivia, Ecuador y Paraguay, sucede en la Honduras zelayana.

Finalmente, veríamos con pena, que el gobierno de Micheletti destruyera las estatuas de Zelaya. Pensamos que ellas debería ser guardadas en un Museo para que cuando más tarde se reestablezcan las relaciones con el gobierno de Chávez, allá por el año 2025, le regalen una para que la coloque en el Panteón Nacional de Venezuela.

Fuente: Analítica

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