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Miclicktancia: activismo en la era del ratón

In ARTÍCULOS Y MÁS on octubre 5, 2009 at 12:00 pm
Por Eduardo Betas

¿El compromiso de un click o un click de compromiso? La militancia, una palabra que quizás ahora suene un tanto demodé, va adquiriendo una nueva presencia en Internet. Y no sólo eso sino que va adoptando formas tan diversas como pocos medibles.

¿Alguien se involucra más con una causa de modo off line u on line? Difícil saberlo. A tal punto que viene bien la pregunta de Fernando Amdan, director general de N.Cero: “¿Y si la participación personal de alguien que semanalmente asiste a una organización es mucho menor que alguien que aporta mediante herramientas on line?”. Respuestas se buscan.

Luis Carlos Díaz, comunicador venezolano a quien conozco vía Twitter dijo hace algún tiempo que Internet es una nueva piel social. Y como piel, va constituyéndose en el órgano sensible por excelencia. Un órgano donde todo lo que sucede repercute, se proyecta y se agiganta. Aunque, por el momento, claro, no se masifica (sigue).

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Así y todo, la oportunidad de contar con esta suerte de altoparlante global revitaliza aquella frase de Terencio: nada de lo humano me es ajeno. Sobre todo cuando puedo calmar mi ansiedad de participar con un movimiento de dedo en el ratón de la computadora.

Pero el problema es que, para seguir con Terencio, no resulta tan claro diferenciar lo ajeno de lo propio. En especial porque, como dijimos, manifestarse en Internet ya no implica cargar banderas ni exponerse a gases lacrimógenos. La síntesis es el movimiento del dedo de la mano de alguien que se va convirtiendo en un “miclicktante”.

Con lo anterior, claro está, tampoco se quiere insinuar que todo acto de militancia tiene que estar rodeado de riesgos, sufrimientos… en suma, que sea un sacrificio o un sacro oficio a la causa elegida.

Pero la sencillez del uso del ratón a la hora de expresar solidaridad, compromiso, adhesión, apoyo a determinadas y diversas causas sociales y políticas hace que surja la pregunta del comienzo: ¿hasta qué punto ese click compromete o es un mero click de compromiso?

Por eso es que “miclicktancia” es la palabra que se me ocurre inventar para denominar a cierta actividad política que reina en la red, más aún con los múltiples recursos de la web2.0.

Miclicktancia como algo diferente o algo complementario a lo que es la militancia que se da, incluso en los medios on line, con personas que van más allá del click y se involucran aún más en esas causas, como es el fenómeno del ciberactivismo.

A continuación, sintetizo algunos aportes de consumidores y consumidoras de internet a los que le consulté respecto a las repercusiones y efectos de estas prácticas. Las diferenciaciones entre lo off-line y on-line parecen marcar los diversos criterios de estos usuarios.

Facundo

Por ejemplo, Facundo Falduto, periodista de Perfil.com y asiduo contribuyente al blog Arte Política , la acción del miclicktante “no repercute nada si no se traduce después en una acción en el mundo offline, sea una juntada de firmas, una asistencia a una manifestación o similares”.

Fernando

Por su parte, para el ya mencionado Amdán, “los recursos de la web no son las únicas herramientas ni las más importantes para la comunicación política, son un complemento”.

El problema, para Fernando, es que “todavía faltan construir métricas y parámetros, en especial cualitativos, para pensar la participación, compromiso y actividad política a través de las nuevas tecnologías”.

María Sol

Para la ciberactivista María Sol Tischik, “se puede tener un mismo grado de compromiso con una causa más allá del medio a través del cual se participe. No considero que una forma sea mejor o pueda reemplazar a la otra, pero si complementarse y funcionar en forma conjunta”.

María Sol, de destacada actuación en la campaña electoral del oficialismo y hoy secretaria de Educación del PJ Digital, considera que si bien los grados de compromiso siempre son distintos, eso “no tiene que ver con el formato a través del cual uno toma el compromiso sino con la causa en sí misma y la persona”.

“Siempre hay gente que está más comprometida con una causa que otra y cada uno en ese contexto adopta un rol distinto de participación y compromiso, y eso sucede tanto en el ‘mundo real’ como en el virtual”, dice esta ciberactivista.

Carol

Carol Abousleiman, periodista y política, también sostiene que la acción militante se resiente “si en tanto la manifestación solo sea virtual” ya que ésta puede constituirse en “un arma de doble filo ya que se puede sentir que con eso basta y eso no es así”.

De todas maneras, Abousleiman, quien desde hace años se encuentra ligada a la política y las TIC, considera que “peor escenario sería que no se hiciera nada por lo cual me quedo con el valor que da el participar”.

Iris

“Creo que el militante tiene una vocación muy diferente que el ‘adherente’”, afirma por su parte Iris Fernández, docente, blogger y militante por el software libre. “A mí mucha gente me habló de lo loable que era mi actividad militante pero esa es la misma gente que se conforma con hacer un simple click”.

Más allá de esta afirmación, Iris dice que a veces siente “que hay gente a la que ciertas causas le despiertan un poco más su sentimiento dormido y reprimido por la adaptación a la sociedad”. Y ejemplifica diciendo que “si no se hablara por todas partes, por ejemplo, de causas ecológicas, no habría un cambio de actitud en docentes y en chicos que te retan cuando usás bolsas o te preguntan dónde tirar las pilas, porque lo aprendieron en la escuela”. En ese caso, para Fernández, “los grupos en Facebook contribuyen a tener presente el tema”.

Es importante destacar de las palabras de Iris Fernández la diferenciación que realiza sobre los diferentes grados de compromiso que separan la ascéptica adhesión de la fervorosa militancia.

“Hay gente que adhiere a cualquier causa que le quede cerca que puede ser política o futbolística, por ejemplo… Son personas fanáticas capaces de poner el lomo y trabajar sin cuestionar demasiado. En el otro extremo está el que entiende todo racionalmente, pero no considera que involucrarse cambie algo. Claro que en el medio hay miles de grises: desde el que sólo hace un click y ya duerme tranquilo, hasta el que sufre por ver la inmovilidad de los demás y se enoja con los que no entienden su causa tanto como con los que sí la entienden pero no militan. Los que tenemos vocación de militantes siempre encontramos una causa por la que luchar, y nos suele costar establecer prioridades entre trabajo + familia + militancia”, leo a Iris desde el mail que me mandó a propósito de este post.

Si se agota en sí misma cuando no sale a la calle o si, por lo contrario, es mejor que nada parecen ser las dos alternativas entre las que pivotea el concepto de la miclicktancia. Un término pretendidamente neutro para denominar otra de las actividades resignificadas por Internet, esa piel social donde todo repercute y se amplifica.

Ilustración de este post: Blog BETA Weblog

Fuente: Tendencias Digitales

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